10
Sáb, Abr

¿Tendrá el Perú su primera presidenta progresista o volverá atrás?

¿Tendrá el Perú su primera presidenta progresista o volverá atrás?

Política
Typography
Inicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivado
 

Verónika Mendoza es la única candidata de la izquierda progresista para las elecciones presidenciales del 11 de abril.

En un país en donde los proyectos de izquierda no han contado con apoyo popular, la candidata parece encarnar una alternativa esperanzadora.
MADRID — El penúltimo debate presidencial en Perú, el domingo pasado, lo ganó la candidata de la izquierda, Verónika Mendoza, solo por ser una persona normal. No es broma. Entre sus rivales, hay un señor que afirma que la covid se cura con cañazo y sal, otro que no cree en el uso de las mascarillas y un exfutbolista que asegura que sobran vacunas en el mundo. También aspira a la presidencia la hija del dictador Alberto Fujimori, Keiko, imputada por corrupción y deseosa de indultarlo.

En el debate de ayer, que volvió a ganar según varias encuestas, vimos lo mismo: la sensatez y el sentido común son ahora mismo bienes escasos en la campaña electoral peruana. El 11 de abril, cuando serán los comicios por la presidencia, los peruanos tendremos demasiadas alternativas. Y creo que solo una, la que de manera más clara ha logrado trasmitir su plan de gobierno, es la opción para no retroceder: Mendoza. Su propuesta se resume en poner por delante la vida y la salud de la gente; defender que la educación, la sanidad y la vivienda son derechos y no negocios, y reconocer a todos los peruanos como iguales.

En los debates hemos visto una parte de la retórica que están usando los candidatos para desacreditarla: buscan retratarla como una mujer radical y chavista, los demonios de una izquierda anacrónica que ella no representa. El problema es que semejante estrategia del miedo puede que sirva para ganar votos pero no para mantener la gobernabilidad del país. El Perú vive una crisis política eterna. Y tras décadas de gobiernos neoliberales esa crisis es imposible de ocultar.

La elección de candidatos de derecha no ha servido para evitar la plaga de la corrupción o salvarnos de una pandemia global. Ante este escenario catastrófico, tenemos solo dos vías: optar por la corriente continuista y conservadora en políticas económicas y sociales o dar un salto de fe y elegir, por primera vez en décadas, una opción progresista.

Publicidad Lateral CEGNE - BELEN
Slider-dengue-2019
banner cmac 2020